5 años de compromiso compartido, compromiso entorno a la Ecología
Esta última semana hemos concluido la campaña Si Cuidas el Planeta Combates la Pobreza que durante 5 años nos ha impulsado en el camino de la Ecología Integral dentro de la alianza Enlázate por la Justicia. La Eucaristía de cierre ha sido u
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Esta última semana hemos concluido la campaña Si Cuidas el Planeta Combates la Pobreza que durante 5 años nos ha impulsado en el camino de la Ecología Integral dentro de la alianza Enlázate por la Justicia. La Eucaristía de cierre ha sido un momento especial para recoger el agradecimiento por todo lo que el Espíritu ha movido dentro de cada una de las personas que hemos participado de uno u otro modo, y también en nuestras estructuras: grupos, organizaciones, parroquias, diócesis...
Mucho ha cambiado desde 2015 cuando Francisco lanzó Laudato Si‘ a toda la Iglesia y toda la sociedad. Somos más conscientes de las amenazas inexcusables, pero también de nuestra capacidad de dar respuesta, tanto desde nuestros hábitos cotidianos como, especialmente, cuando respondemos conjuntamente. „Sin embargo, no basta que cada uno sea mejor para resolver una situación tan compleja como la que afronta el mundo actual... A problemas sociales se responde con redes comunitarias“ (LS 219). Y en estas redes comunitarias confluimos con las personas y organizaciones que desde diversos enfoques (ecologismo, ecofeminismo, economía del Bien Común...) sienten la urgencia de cambiar de estilo de vida y de modelo de desarrollo.
Unos días antes de la Eucaristía compartimos el coloquio con J.L. Retana, obispo de Plasencia, diócesis en la que el trabajo conjunto de la campaña se ha concretado especialmente en diversas acciones y, sobre todo, en esa conciencia de respuesta conjunta a la crisis ecosocial. Junto a él, Lucero Guillén, delegada de la Pastoral de la Tierra del Vicariato de Yurimaguas, nos trajo en primera persona la realidad desafiante en su territorio, que hemos intentado acompañar estos años, en el que defender la Vida supone poner la propia en juego.
Monseñor Retana repasó la fundamentación del mensaje de Laudato Si‘, en el regalo que Dios nos ofrece en la Creación; pero un regalo „para todos, no solo para algunos privilegiados“. Nos proponía cómo la Ecología Integral debe estar presente en la formación de la infancia y juventud, ya sea en la catequesis como en la escuela, destacando la invitación de Francisco a reconstruir el Pacto Educativo Global. Invitaba así a „invertir en las personas“ para poder afrontar los retos acuciantes. Y repasó distintos ámbitos de nuestra vida cotidiana (estilos de vida) en los que nuestro compromiso se debe concretar, como el consumo de tecnología, ropa o alimentos, en la linea de los materiales #conectapobreza elaborados por la campaña.
Entendí que no era suficiente querer a la gente
La misionera laica Lucero Guillén relataba el inicio en 2003 del trabajo de la Pastoral de la Tierra de su Vicariato. En todo su discurso nos invitaba a valorizar el modelo de desarrollo autóctono desde el territorio, dado que el modelo de la economía mercantilista está fracasando. La demarcación de los territorios y la ley de consulta previa son formas para reconocer los derechos de las comunidades y fortalecerlas ante las amenazas por parte de la economía extractivista, que solo ve en el territorio los recursos naturales que atesora. Este trabajo con las comunidades viene siendo criminalizado, también cuando lo ejercen líderes eclesiales. Ahí recordó la trayectoria de los misioneros L. Bolla, Mons. Astigarraga, Pío Zarrabe y la propia denuncia de la fiscalía que ella recibió en 2009 por acompañar las reclamaciones de la comunidad: „¿Cómo una madrecita se mete en estos líos?“ Destacó la importancia de que la Iglesia asuma la causa de estos pueblos para que su voz sea escuchada en los medios y foros, dentro y fuera. Y nos compartió su itinerario de conversión: „Entendí que no era suficiente querer a la gente, sino aprender cómo se mueven los estados y las políticas“. El modelo de desarrollo mercantilista nos impone necesidades, y debemos posibilitar que las comunidades locales puedan responder a sus propias necesidades, apoyando proyectos productivos autogestionados y que respeten el equilibrio de sus ecosistemas.
Ambos ponentes nos permitieron asomarnos a las dos selvas porque solo en diálogo con ambas iremos encontrando respuestas a los retos que afrontamos.
La alianza Enlázate por la Justicia continúa la reflexión que iniciamos en febrero para programar los próximos pasos y responder comunitariamente al momento que nos toca vivir, con una mirada de justicia global, con el deseo de facilitar que las voces de las personas descartadas lleguen a los foros de decisión.
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